¿Cuáles han sido los principales retos a los que se ha enfrentado en los 25 años de existencia de HANOVA?
El primer reto: crear la empresa.
Encontrar el nombre de la empresa, que es muy importante, sobre todo si piensas vender en el extranjero -no debe estar todavía en uso, debe ser pronunciable en los principales idiomas internacionales-, encontrar el edificio adecuado, la maquinaria, los proveedores y, sobre todo, rodearte de las personas adecuadas para que no seas un hombre orquesta sino un director de orquesta, con confianza en ellos y capacidad de delegar.
El 1er reto: encontrar los bancos que te apoyen
El 1er objetivo: alcanzar el punto de equilibrio lo antes posible. Cuando se crea una nueva empresa, el volumen de negocios es nulo, el alquiler del edificio, el reembolso de los préstamos para maquinaria y los salarios disminuyen regularmente. El estrés es máximo.
La 1ª victoria: aumentar rápidamente las ventas para equilibrar las cuentas. Al principio, el 100% de las ventas eran exportaciones, y vendíamos en Singapur antes de vender en Francia.
Cuando creé HANOVA, el negocio de mi mujer me permitió centrarme únicamente en el desarrollo de la empresa sin recibir dinero en ese momento. Mi suegro, magistrado, y mi cuñado, censor jurado de cuentas, me dieron buenos consejos para evitar cualquier problema en los primeros años.
Sobre todo, tuve mucha suerte de rodearme de las personas adecuadas para ayudarme a salir adelante. Me gusta decir que uno solo no puede hacer nada, y que sólo trabajando en equipo se puede avanzar y ganar.